Los ERTE, una vía de escape para la hostelería

Los ERTES seguirán vigentes hasta el 31 de enero de 2021 y permitirán un cierto desahogo al sector hostelero

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La crisis del coronavirus está dejando al sector de la hostelería en un contexto muy peligroso e incluso cercano a la quiebra para muchos negocios de restauración. Por este motivo, el director general de Fedishoreca, José Manuel Fernández Echevarría, alerta de que «sin la prórroga de los ERTE y con las restricciones actuales la situación de la Hostelería es insostenible». Es por este motivo que la patronal de la distribución al canal Horeca asegura que «la prórroga de los ERTE en la Hostelería a partir del 30 de septiembre es imprescindible para que las empresas y autónomos que eran viables antes de la pandemia y se encuentran en esta situación temporalmente, puedan recuperarse en el futuro cuando finalicen las restricciones».

La prórroga se confirmó este pasado martes después del acuerdo al que llegaron la patronal CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales) y sindicatos con el Gobierno de Pedro Sánchez tras largas horas de negociación. Será hasta el 31 de enero de 2021, una extensión importante, pero no suficiente, tal y como ya han manifestado varias asociaciones hosteleras.

Para Fedishoreca, supone una gran noticia ya que en estas circunstancias, la flexibilidad de los ERTE por fuerza mayor es clave y está permitiendo que se mantengan activas muchas empresas y autónomos con sus puestos de trabajo. Estas empresas, además, incorporan a sus trabajadores a medida que la actividad de cada empresa lo requiere.

La prórroga, un desahogo

Las consecuencias de no prorrogar los ERTE el día 30 de septiembre no hubiesen sido fáciles de calcular por la incertidumbre de la segunda ola de la pandemia, pero desde Fedishoreca se estima que los 56.000 establecimientos cerrados actualmente (el 18,2%) aumentarían como mínimo a 95.000 (el 30%) y según el escenario final se podrían superar los 125.000 cierres de establecimientos de hostelería, que suponen el 40% del total. Además, la no prórroga de los ERTE hubiese supuesto que todos los establecimientos o empresas con caída en la actividad no hubiesen podido ajustar el personal a sus necesidades y la situación no hubiese viable para ellas.


Fuente: diaritarragona